La religión tiene varios actos, internos y externos... Los internos son dos: LA DEVOCIÓN Y LA ORACIÓN... Los externos son siete... LA ADORACIÓN.. EL SACRIFICIO... LAS OFRENDAS U OBLACIONES... EL VOTO... EL JURAMENTO... EL CONJURO... Y LA INVOCACIÓN DEL SANTO NOMBRE DE DIOS.
LA DEVOCIÓN
Consiste en una prontitud de ánimo para entregarse a las cosas que pertenecen al servicio de Dios... Serán DEVOTOS los que se integran o consagran por entero a Dios y le permanecen totalmente sumisos... Su nota típica y esencial es la PRONTITUD DE LA VOLUNTAD, dispuesta siempre a entregarse al servicio de Dios... El ejemplo más sublime de devoción, es el de Cristo al entrar en el mundo... “HEME AQUÍ SEÑOR, DISPUESTO A CUMPLIR TU VOLUNTAD... EN ELLO PONGO MI COMPLACENCIA Y DENTRO DE MI CORAZÓN ESTÁ TU LEY”.
Sin embargo, esa voluntad pronta a entregarse a Dios, puede venir también de la virtud de la caridad... Si se intenta con ello la UNIÓN AMOROSA CON DIOS, es un acto de caridad... Si se pretende el CULTO o servicio de Dios, es un acto de religión... Son dos virtudes que se influyen mutuamente... La caridad CAUSA la devoción, en cuanto que el amor nos hace prontos para servir al amigo... Y a la vez, la devoción aumenta el amor, porque la amistad se conserva y aumenta con los servicios prestados al Amigo.
LA ORACIÓN
Es el segundo acto INTERIOR de la virtud de la religión, que pertenece propiamente al entendimiento, a diferencia de la devoción, que radica en la voluntad... Por su extraordinaria importancia en la vida espiritual, determinaremos en capítulo aparte su naturaleza y sus grados.
LA ADORACIÓN
Es un acto externo de la virtud de la religión, por el que testimoniamos la reverencia que nos merece la excelencia infinita de Dios y nuestra sumisión ante ÉL... Aunque de suyo prescinda del cuerpo -también los ángeles adoran- en nosotros, compuestos de espíritu y materia, suele manifestarse corporalmente... Esta adoración exterior es expresión y redundancia de la interior - que es la principal- y sirve para excitar y mantener esta última.
Y porque Dios está en todas partes, en todo lugar podemos adorar a Dios interior y exteriormente, pero el lugar mas propio es el templo, porque en él reside Dios especialmente - sobre todo si se guarda en él la Eucaristía - nos aleja y separa del mundanal ruido... Hay en él muchos objetos santos que excitan la devoción y nos estimula y alienta la compañía de los demás adoradores.
EL SACRIFICIO
Es el acto principal del culto externo y público... Consiste en la oblación externa de una cosa sensible con su real inmutación o destrucción, realizada por el sacerdote en honor de Dios, para testimoniar su supremo dominio y nuestra rendida sumisión ante Él... En la nueva ley no hay más sacrificio que el de la SANTA MISA, que por ser renovación incruenta del sacrificio del Calvario, da a Dios una gloria infinita y tiene valor sobreabundante para atraer sobre los hombres todas las gracias que necesitan.
LAS OFRENDAS U OBLACIONES
Ofrenda en general es la entrega o donación espontánea de una cosa... En sentido religioso, es la espontánea donación de una cosa para el culto divino... Son de dos clases: una inmediata y propiamente dicha, por la cual se ofrece algo en honor de Dios, ya sea el culto o para el sostenimiento de sus ministros o de los pobres (tales como las antiguas primicias de los frutos de la tierra y las modernas colectas para las obras pías)... Y otra mediata o impropiamente dicha, que se ofrece al sacerdote para su propio sustento (tales como los diezmos antiguos y los estipendios modernos por las misas y otros servicios religiosos)... La Iglesia puede señalar la cuantía de estas ofrendas... Así lo hizo en siglos pasados, pero hoy los deja a las costumbres legítimas de los pueblos.
EL VOTO
Es una promesa deliberada y libre hecha a Dios de un bien posible y mejor que su contrario... Hecho con las debidas condiciones, es un acto excelente de religión que aumenta el mérito de las buenas obras al ordenarlas al culto y honor de Dios... Por lo mismo, su violación voluntaria es un pecado contra la religión, que, si recae sobre una materia ya preceptuada de antemano (por ejemplo, la castidad), constituye un segundo pecado, que es necesario declarar en confesión... Si los votos quebrantados son los de una persona consagrada públicamente a Dios, el pecado cometido contra la religión es un sacrilegio... No consta que lo sea también el quebrantamiento del voto de castidad emitido por una persona privada, aunque ciertamente sería un pecado contra la religión -de infidelidad o perfidia hacia Dios-, que deberá declarar expresamente en la confesión.
El estudio detallado de todo cuanto se refiere a los votos, pertenece a la Teología Moral.
EL JURAMENTO
Es la invocación del nombre de Dios en testimonio de la verdad... Solo puede prestarse con verdad, con juicio y con justicia... En estas condiciones es un acto de religión... Puede ser asertorio o promisorio, según se limite a testificar alguna verdad o se prometa con él, el cumplimiento de una cosa... La validez, licitud, obligación, dispensa, etc, del juramento promisorio, coincide casi totalmente con lo correspondiente a los votos.
EL CONJURO
Es otro acto de religión que consiste en la invocación del nombre de Dios o de alguna cosa sagrada, para obligar a otro a ejecutar o abstenerse de alguna cosa... Hecho con el respeto debido y con las condiciones necesarias (verdad, justicia y juicio) es lícito y honesto... La Iglesia lo emplea principalmente en los EXORCISMOS contra el demonio.
LA INVOCACIÓN DEL SANTO NOMBRE DE DIOS
Consiste principalmente en la alabanza externa - como manifestación del fervor interno - del santo nombre de Dios en el culto público o privado... Es útil y conveniente acompañarla del canto... Es muy curiosa la doctrina de Santo Tomás, en la solución de las objeciones de este segundo artículo... Contra este acto de religión está la invocación del Santo Nombre de Dios en vano... El nombre de Dios es santo, y no se debe pronunciar sin la debida reverencia... Y por lo mismo, nunca debe ser en vano o sin causa... Por
eso se nos dice en el libro del Eclesiástico
(23,911).
NO TE HABITÚES A PROFERIR JURAMENTOS, NI PRONUNCIAR EL NOMBRE DEL SANTO... PUES COMO EL ESCLAVO PUESTO DE CONTINUO EN LA TORTURA NO ESTÁ LIBRE DE CARDENALES, ASÍ EL QUE SIEMPRE JURA Y PROFIERE EN NOMBRE DE DIOS, NO SE VERÁ LIMPIO DE PECADO.
