.: Exceso del amor de Jesús :.

Apostolado Eucarístico Mariano

Las Bienaventuranzas | La Eucaristía | Adoremos a nuestro Señor | La Lujuria | Grados de Oración | Donde haya odio ponga Yo amor | La Santa Misa | La Santisima Trinidad
Padre Nuestro
Fiestas de Nuestro Señor
Historia del Apostolado | Biografia JL Lazcano
Jesus en el huerto | La Salvación de mi Alma | La Pureza del Alma | Morí por tí
Adoración de los Reyes Magos | Año Nuevo | El dulce nombre de Jesús | La Epifania en la Iglesia Católica | Fidelidad de los Reyes Magos | El misterio de la ciscuncisión | La Eucaristía memorial de la divinidad | Exceso de amor | Porque quedarse Él mismo | Eucaristía, memorial de Cristo | Eucaristía, prenda de vida eterna

Cultura Cristiana

Aprovecha el tiempo que Dios te concede

Imagina que estás en el último momento de tu vida, esperando el juicio de Dios y escuchas su voz que te dice... “NO HABRÁ MAS TIEMPO”.. Pídele gracias para aprovechar bien el resto que te queda de vida... Tal vez sea este año el último de tu existencia.

 

CUANTO VALE EL TIEMPO

No hay cosa más preciosa que el tiempo, pues es el precio de la eternidad... A cada momento puedo crecer en gracia y caridad... Merecer la posesión de Dios... Y ganar un grado de bienaventuranza eterna... Cada momento encierra para mi una eternidad de gloria si lo aprovecho bien... O una eternidad de penas si lo empleo en ofender a Dios.

Toda mi salvación depende del tiempo y como Dios nos impone a todos una estrecha obligación de trabajar para salvarnos, recibimos también la obligación de aprovechar el tiempo que nos da para ganar la salvación.

El tiempo perdido no puede recobrarse... ¿Dónde están para mí los años que pasaron?... Cada día, cada hora, cada momento puede darme una corona de méritos... Pero... ¿Qué tengo de ellos?... ¿Donde está el caudal de merecimientos que he ganado?... ¿Cómo aprovecharé los años que Dios quiere concederme de aquí en adelante?... Si son años tan estériles como el que acaba de pasar... ¿Qué sacaré de este mundo?... ¡Qué temerosa reflexión haré en el último día de mi vida!

Emplea bien el tiempo.. Aprovecha estos preciosos momentos, tan necesarios para tu salvación... Ofrece penitencia por el tiempo perdido... Mira que el demonio quiere perderte, sabiendo que te queda poco tiempo... No te descuides, porque pronto vendrá la noche de la muerte, en la que yá no podrás merecer.

MODOS DE PERDER EL TIEMPO

Reflexiona en las diferentes maneras que hay para perder el tiempo lastimosamente... Hay personas cuyos quehaceres son muy limitados... Después que se han ocupado en algunas prácticas piadosas... ¿En qué gastan todo el día?... Por lo regular... EN NADA... Frívolos y vanos entretenimientos... Conversaciones peligrosas... Largas e inútiles visitas... Prolongada lectura de revistas mundanas... Curiosidad por saber todo lo que pasa... Afán de criticarlo todo... Estas y otras por el estilo, son las ocupaciones ordinarias... ¿Puede darse una vida más ociosa que esta?... ¿Esto es aprovechar el tiempo?

Otras personas que se dicen espiritualmente apostólicas hacen más... Se ocupan en obras de caridad, viven siempre agitadas, no tiene el menor descanso... Pero... ¿Cuál es la causa de esas agitaciones?... ¿Es por hacer la voluntad de Dios con espíritu de sacrificio?... Buscan muchas veces, la necia satisfacción de su vanidad o de su carácter... Se meten en mil negocios... Quisieran meterse en todos... Pero sin rectitud de intención o con espíritu disipado, lejos de Dios.

Entra dentro de tí mismo y piensa en qué ocupas el día, cuántas horas pierdes miserablemente y acuérdate de que hasta de una palabra ociosa has de dar cuenta a Dios... Pide perdón por el tiempo perdido y propónte aprovecharlo de hoy en adelante.

De esta reflexión debo sacar que, después de haber cumplido con mis obligaciones, si me queda algún tiempo, no me es permitido perderlo, ni gastarlo en vanos entretenimientos... Ciertamente no hay ley particular que determine el empleo que debo darle... Pero hay una ley general que me ordena emplearlo bien y en servicio de Dios... Mira además, las intenciones con que trabajas... Pues lo que no hagas por agradar a Dios, tal vez te lo premiarán los hombres... Pero recuerda que Él recompensa con largueza , lo que se hace por Él y por tus prójimos.

REPAREMOS EL TIEMPO PERDIDO

Aunque en cierto modo el tiempo perdido es irreparable, no lo es siempre, porque puede REDIMIRLO, según nos dice San Juan... Los obreros del Evangelio que llegaron a última hora a la viña recibieron el mismo pago que los primeros... ¿Por que?... Porque en poco tiempo trabajaron con mayor diligencia que los demás... En mi mano está ganar lo perdido, si me esmero en crecer en fervor, lo que mis culpas y flojedades me han quitado de merecimiento delante de Dios.

Es necesario REDIMIR tantos días vacíos en que nada merecí... Los días de prueba son para las almas verdaderamente fervorosas, días llenos... Pero los que he vivido en la pereza, distraído y sin mortificación, son días vanos perdidos, que debo REDIMIR.

Soy dichoso porque Dios me da todavía tiempo para convertirme... Para aprovechar esta gracia necesito poner manos a la obra... Si me tardo, me pongo en peligro, porque no sé el tiempo que me queda... Usando como debo el tiempo presente, puedo redimir el pasado... Y aunque tenga aún muchos años por vivir... ¿Será mucho consagrarlos al servicio de Dios, para reparar tantos que he perdido, acordandome de sus beneficios?

ORACIÓN

¡Dios de misericordia!...
A tus pies me tienes postrado,
como aquel siervo
que no teniendo
con qué pagar,
motivó con sus ruegos
el corazón de su señor...
¡Tenme un poco de paciencia,
Dios mío, y te pagaré todo!...
Dame un poco mas de tiempo
y trabajaré arduamente
para darte satisfacción
y así salvarme.

PROPÓSITOS

Haz todos tus trabajos y acciones, como si cada uno fuera el último de tu vida.

.©2006 AEM